Más vale análisis cultural
que choque cultural

Dos compañeras conversan junto a un largo escritorio frente a un luminoso ventanal

Es bien sabido que la mayoría de nuestras decisiones, incluso las que creemos racionales, se toman por instinto. Lo que no se sabe tanto es que las emociones funcionan de forma distinta en China o el Reino Unido que, por ejemplo, en Alemania o Estados Unidos.

Pequeñas diferencias de mentalidad pueden tener un gran efecto cultural y decidir el éxito o el fracaso de una comunicación.

Tomemos a los alemanes: son bastante directos y les gusta ir al grano, sin rodeos. La claridad, la franqueza, la crítica constructiva y el cuestionamiento del statu quo son virtudes que benefician a todos, ¿verdad? Suena razonable, quizá.

Nosotros tenemos razón (¡y los demás, también!)

Dos compañeros ríen juntos delante de una pared naranja, uno de ellos sentado frente a la pantalla

Un «no» rotundo es perfectamente aceptable en Alemania; en Japón o Corea, en cambio, puede romper una relación para siempre. Evitar los escollos culturales en su comunicación no es un lujo, sino una ventaja competitiva.

Nuestro servicio «Consultoría intercultural para marcas» lo solicitan clientes que desean someter eslóganes corporativos y de campaña, nombres de producto, nomenclaturas o conceptos creativos a un examen de compatibilidad e impacto culturales. El objetivo: evitar posibles disonancias y encontrar el enfoque racional y emocional adecuado para públicos de todo el mundo.

Una compañera con gafas y pañuelo sonríe sentada ante su escritorio